miércoles, 20 de junio de 2007

Orgullosa

Ella

De lo que eres y de como actúas. Aunque me tienes en ascuas con ese asunto que traes entre manos. Tanta confidencialidad me activa demasiado la curiosidad jeje. Pero bueno, hasta que no me puedas decir nada, no me digas nada, que ya sabes cuanto me gusta saber. Me alegro por tí, y me gustaría estar tan bien y tan ilusionada como lo estás ahora. Pero imagino que son días. Y ya sabes que las mujeres tienen varios días malos, sin saber por qué. Lo bueno es que me predominan los días geniales. Como aquel del outlet. Tienes razón, conquistamos toda Europa, pero aún nos falta mucho mundo. Por lo pronto, sigamos con Inglaterra (que aunque está dentro de Europa, no se ha apuntado al carro del euro -son más listos, je-), a ver si puedo cuadrar fechas y te saco de este país donde lo que impera es el calor infernal del verano. Y fíjate, a pesar de eso, sigo queriendo abrazarte al dormir. Que por cierto... hace tiempo ya...

lunes, 18 de junio de 2007

Expresivos

Él

Así son mis ojos según tú. Supongo que es cuando estoy a gusto. Hoy no lo estoy mucho porque tengo prisa por solucionar situaciones. No voy a permitir que otros lo hagan. Lo sabes. Esta semana va a ser decisivo porque lo quiero decidir yo, no los demás. Quiero cambiar de aires. No me veo un verano caluroso recorriendo kilómetros para desear avanzar más en lo que deseo.
Me pido paciencia y centrarme en otras cosas. Para colmo mi jefe me ha dicho que he engordado, lo que me cabrea más. Me siento como una mujer ante la operación bikini. Te reconozco mi coquetería. A partir de hoy se acabaron muchos alimentos que inconscientemente seguro he tomado.
Y tú engordando y encantada de la vida para que te entre mucha ropa este verano. De momento te has despachado a lo grande en el Outlet que encontramos en aquel pueblo rodeado de valles. Qué imaginario el de aquel día. Tú y yo conquistando ciudades para crear un imperio. Ficticio, pero ambos metidos en el papel. Lo mismo hasta nos hemos equivocado de profesión y deberíamos dedicarnos a la política.
Mejor en sueños.

jueves, 7 de junio de 2007

Descanso

Ella

Estoy trabajando sin descanso para ver si podemos salir de aquí prontito y llevarte a cenar por la playa. Fíjate si no paro que casi no fumo (y eso sé que te gusta porque me hace bien). La verdad es que tengo bastantes ganas de perderme de esta ciudad aunque sólo sea por un día contigo, que se está a gusto y se airean las ideas. Está siendo una semana complicada, por el cansancio acumulado y por el trabajo agotador. Y por la cabeza, que no para ni un segundo de trabajar, en todos los sentidos. Tal vez por eso duerma poco, porque tengo poco tiempo para pensar en mí y, cuando no trabajo, procuro aprovecharlo. Me viene bien, me aclara bastante.
Por lo pronto mañana disfrutaremos de un día de playa, con palas incluidas y con comida como colofón, antes de que te vayas a trabajar. Yo mañana descanso, que creo que me lo merezco. Y a ver si nos sale la escapada del finde, aunque si no es así, siempre hay cosas que hacer cerca de casa, que para disfrutar no hay que irse 500 kilómetros arriba.
Niño, voy a ponerme a currar a ver si termino pronto, que tengo ganas de darte un abrazo, un beso, y una noche estupenda.

domingo, 3 de junio de 2007

Sin cobertura

Él

Pero no estás sola. Has respetado que saliera este fin de semana a no sé dónde. Lo peor ha sido el agobio de no encontrar un mísero teléfono para contactar contigo. Menos mal que estamos en el Siglo XXI, pero pese a tan tecnológico milenio no he conseguido buscar una vía para decirte que "estoy bien".
Solo ha sido un día pensando en qué harás. Lo sé de sobra, pero me afligue verte mal y agobiada por el trabajo. No te lo mereces. Incluso precipitadamente pienso si deberías seguir. Qué tontería....
Estás bien. Son unos de esos días en los que te putean. Pero ya sabes que merece la pena. Es más, quiero que durante la semana pienses en el Domingo porque vamos a escaparnos de nuevo con o sin licencia.
No sé hasta cuando podremos escaparnos porque cada vez ando más liado. Lo sabes. No hablo de trabajo, sino de sentimientos.
Uno noche me dijiste que yo estaba en una situación cómoda, y te equivocas de lleno. Tengo mucho sufrimiento por dentro. En el poco tiempo que nos conocemos quizá no lo veas, y estás en todo el derecho de no creerme si quieres. No sé hasta qué punto uno es lo que hace. Solo espero que jamás me taches de mala persona y de egoista por no mirar por los sentimientos de los demás. Perdona si me porto demasiado bien contigo. Lo digo con ego, es lo que creo que estoy haciendo hasta ahora. Es más, tenía tantas ganas de volver porque sé que estáis hasta arriba de trabajo.
Soy débil. Lo sabes. Tampoco soporto ver a nadie mal, y quizá ese sea mi cruz.
Descansa, encanto

sábado, 2 de junio de 2007

Cansada

Ella

Son las dos de la mañana y sigo trabajando. A veces pienso que no tengo vida para más que el trabajo, al menos es lo que extraigo de mis conversaciones con la gente. Pero bueno, es lo que hay, no se puede pedir peras a un olmo. Y si sólo trabajas, es lo que pasa. Pero bueno, también te digo que estoy trabajando con ron, Es culpa del compañero, lo conoces bien. También canta Sabina de fondo y dice que "peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar, mientras un servidor le levanta la falda a la luna". Quizás no sea tu estilo, pero es una gran frase.
Hoy hemos dormido bien, al menos yo he dormido bien.... sabes que me encanta abrazarte, es algo que no he podido hacer nunca con nadie porque siempre suelo agobiarme de calor. Pero aunque tú siempre estés muy caliente (y esto no es nada pornográfico, como dirías tú) no me molesta. En fin, echémosle la culpa a los tres rones (o así) que llevo.
Espero que hoy hayas pasado buena noche, y gracias por la ayuda de esta tarde, otra vez. Sé feliz, pequeñajo, día a día, y cada día un poco más.

jueves, 31 de mayo de 2007

Sin tiempo

Él

Y te quejas porque el que me queda solo te lo dedico a tí. Echas de menos estas esporádicas líneas. Ya te lo dije, que esta relación iba a ser sin exigencias. Pero esta vez te pones traviesa y me pides que haga memoria de estos días sin escribir.
Sabes que han sido geniales. Esas noches en la playa me abruman. Tranquilidad que ha tornado muchos momentos de dolor de cabeza por culpa de ese vino al que no hemos enganchado. Risas al recordar a un francés que aproechó mi ausencia para pretenderte.
Y yo me río. Me encanta.
Dime algún mal momento que hayamos vivido este tiempo sin escribir. Porque no lo encuentro: la oficina, la playa, el casino, nuestro refugio, los paseos, las comidas frente al mar. Me gustan tantas cosas que me daría pena perderlas. Desde luego yo no quiero que sea así. Eres mi compañera. Otros directamente dicen algo más fuerte que hasta da miedo plasmarlo en esta pantalla.
El tiempo lo dirá por los dos. No tengo prisa

miércoles, 23 de mayo de 2007

Incertidumbre

Ella

Te lo dije ayer. Estoy en un momento de incertidumbre que no sé cuanto tiempo voy a lograr aguantar. También te dije que ahora mismo me encuentro bien conmigo misma, y eso es impagable. Creo estar haciendo las cosas como debería hacerlas, pero hay cosas que quiero hacer que no puedo. Y soy muy impulsiva, y no sé cuanto tiempo podré controlar mis impulsos. Soy incontrolable, incluso para mí misma. Creo que eso lo sabes... Al mismo tiempo estoy tranquila. Por eso ahora mismo, veo mi situación un tanto extraña... no sé en qué lugar me encuentro y, a veces, tampoco sé como debería actuar. Incertidumbre todo. Y de momento no tengo ansiedad. En el momento en que tenga ansiedad cambiarán las cosas porque es la sensación que peor llevo y que menos sé soportar. Aunque creo que esto te lo dejé claro ayer.
Yo sólo quiero que tú estés bien, que seas feliz, y ahora mismo no te veo feliz. Tú mismo, tú sabrás como debes llevar tu vida, pero vamos... la felicidad me parece algo que no se le puede negar a una persona, ni siquiera uno mismo. Sé egoista, te repito. Y tómate el tiempo que necesites. Aunque quizás yo también necesite, en breve, mi tiempo. Hacemos las cosas de manera diferente, ni mejor ni peor, pero cada uno hace estas cosas de una manera. Y ya sabes que hasta que pueda controlarme no habrá problema. Pero en el momento en que pierda el control, entonces necesitaré mi tiempo, porque siempre soñé con una historia un tanto ñoña, o al menos que se le asemeje...